jueves, 1 de agosto de 2013


Aborto inseguro
 o aborto clandestino es la denominación utilizada para la terminación de un embarazo no deseadorealizado por personas que carecen de las habilidades necesarias o en un ambiente carente de estándares médicos mínimos.1 2 3 También puede referirse a la práctica del aborto autoinducido en malas condiciones higiénicas y sanitarias y al aborto inducido realizado por personal sanitario que no proporciona la adecuada atención post-aborto o realiza el aborto en condiciones deficientes.


La pandemia del aborto inseguro[editar]

El aborto inseguro es una de las causas más importantes de mortalidad materna y morbilidad materna en el mundo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que cada año se practican 42 millones de aborto inducidos -por mujeres que se enfrentan a un embarazo no deseado-, 20 millones de los cuales son considerados abortos inseguros, sobre todo en los países donde el aborto es ilegal.5 6 7 Según la OMS y el Instituto Guttmacher, aproximadamente 68.000 mujeres mueren anualmente por las complicaciones de un aborto inseguro y entre 2 y 7 millones al año sufren complicaciones y enfermedades graves y prolongadas (aborto incompletosepsis -infección generalizada-, hemorragias y lesiones en los órganos internos, tales como perforación o desgarro del útero).8 9 También concluyeron que el aborto es seguro en los países donde es legal, pero peligroso en los países donde es declarado ilegal y se realiza clandestinamente. La OMS informa de que en las regiones o países desarrollados, casi todos los abortos (92%) son seguros, mientras que en los países en desarrollo, más de la mitad (55%) no son seguros, en comparación con solamente 6% en el mundo desarrollado.6 10 11 Es decir casi la mitad de todos los abortos en el mundo son inseguros; y casi todos los abortos inseguros (98%) ocurren en países en desarrollo.12 De acuerdo con estadísticas de la OMS, la tasa de riesgo de aborto inseguro es 1/270, según otras fuentes, el aborto inseguro es responsable de una de cada ocho muertes maternas.13 14 La mayoría de los abortos inseguros se producen en los países donde la práctica del aborto inducido es ilegal o está penalizado,5 o en países en desarrollo donde los médicos y sanitarios cualificados y asequibles no están disponibles,15 16 17 o donde los métodos anticonceptivos no están disponibles. La legalización no siempre elimina el aborto inseguro.18 El British Medical Journal publicó en 2003 que 70.000 mujeres al año mueren por aborto inseguro.19 20 18 21 22 4 16 23 24
Un artículo de 2010 de la Organización Mundial de la Salud considera que el acceso al aborto seguro y legal debe ser un derecho fundamental de la mujer, independientemente de su lugar de residencia y considera las cifras de aborto inseguro y sus consecuencias como una epidemia o pandemia silenciosa.25 El artículo afirma que "poner fin a la pandemia silenciosa del aborto inseguro es una urgencia de salud pública y derechos humanos imprescindible". También afirma que "el acceso al aborto seguro mejora la salud de la mujer. No solamente es necesaria una legislación adecuada -como se ha documentado en Rumanía durante el régimen del presidente Nicolae Ceauşescu" sino que también se requiere que el acceso real y práctico no quede restringido por otras barreras -económicas, sociales, culturales, etc.-. Así, por ejemplo cita que en algunos países, como la India, donde el aborto es legal desde hace décadas, el acceso a una atención médica y sanitaria adecuada queda restringido a causa de otras barreras. La Estrategia Mundial de Salud Reproductiva, aprobada por la Asamblea Mundial de la Salud en mayo de 2004, señaló: "Como una causa evitable de mortalidad y morbilidad materna, el aborto inseguro, por lo que ha de tratarse en el marco de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)":26
La oficina de Desarrollo y Formación de Investigadores sobre Reproducción Humana (Development and Research Training in Human Reproduction, HRP) de la OMS, cuyas investigaciones se centran en la salud reproductiva y la vida sexual de las personas,27 tienen una estrategia global para luchar contra el aborto inseguro que comprende cuatro actividades interrelacionadas:26
  • Recopilar, sintetizar y generar evidencia científica sólida sobre la prevalencia y las prácticas de aborto inseguro;
  • Desarrollar tecnologías mejoradas e implementar intervenciones para que el aborto sea seguro;
  • Trasladar las evidencias científicas y tecnológicas a las normas, instrumentos y directrices;
  • Ayudar en el desarrollo de programas y políticas que reduzcan el aborto inseguro y mejorar el acceso al aborto seguro y atención postaborto de alta calidad.
Un estudio de 2007 publicado en la revista The Lancet encontró que, si bien la tasa global de aborto disminuyó de 45,6 millones en 1995 hasta 41.600.000 en 2003, los procedimientos inseguros seguían representando el 48% de todos los abortos realizados en 2003. También concluyó que, aunque la incidencia general del aborto en los países desarrollados y en desarrollo es aproximadamente igual, el aborto inseguro es más frecuente en los países menos desarrollados.28 Los críticos antiaborto sostienen que los resultados de dicho artículo en The Lancet son deficientes, ya que no existen estadísticas precisas sobre el aborto de los países en desarrollo.29 30 En un informe de 2005, la propia OMS afirma que más de un tercio de los 204 países o regiones examinados no informaron el número de muertes por sexo ni una sola vez para el período de 1995 a 2003. Alrededor de la mitad no reportó muertes por causas, sexo y edad, al menos una vez en el mismo período. Por otra parte, desde 1975 hasta 2003 ha habido un progreso limitado en la notificación de las muertes y sus causas.


El aborto inseguro, un problema de salud pública[editar]

El aborto inseguro es una de las principales causas de lesiones y muerte entre las mujeres en todo el mundo. Aunque los datos son imprecisos, se estima que aproximadamente 20 millones de abortos inseguros se realizan anualmente, el 97% tiene lugar en países en desarrollo.32 La práctica del aborto inseguro provoca unas 69.000 muertes de mujeres anualmente y millones de lesiones y enfermedades graves.32 La condición jurídica de ilegalidad del aborto jugar un papel importante en la mayor frecuencia del aborto inseguro.3334 Así ocurrió en 1996, cuando se produjo la legalización del aborto en Sudáfrica se apreció un impacto positivo inmediato en la reducción de la frecuencia de complicaciones relacionadas con el aborto,35 con una reducción de las muertes relacionadas con el aborto de más del 90%.36 La Organización Mundial de la Salud promueve un enfoque de salud pública para abordar el aborto inseguro, haciendo hincapié en la legalización del aborto, la capacitación del personal médico, y la garantía en el acceso a los servicios de salud reproductiva y planificación familiar.

El aborto inseguro en América Latina y el Caribe[editar]

De los 4.4 millones de abortos realizados en la América Latina y el Caribe en 2008, el 95% fueron calificados como inseguros. El aborto con medicamentos usualmente basado en misoprostol obtenido de una variedad de fuentes, es cada vez más común en toda la región y ha aumentado la seguridad de los procedimientos clandestinos. El uso de este método es particularmente común en Brasil, Colombia, Ecuador, México, Perú y la República Dominicana. Las mujeres sin recursos o con otras desventajas recurren a métodos inseguros y a lugares o personas inadecuadamente capacitados. Entre las mujeres guatemaltecas que han tenido un aborto, la proporción que recurre a comadronas tradicionales es tres veces más alta en mujeres pobres del medio rural que en mujeres urbanas en mejor situación económica (60% vs. 18%). Según la Organización Mundial de la Salud, en 2008, el 12% de todas las muertes maternas en América Latina y el Caribe (1.100 en total) se debieron a abortos inseguros. Cerca de un millón de mujeres en América Latina y el Caribe son hospitalizadas anualmente para ser tratadas por complicaciones derivadas de abortos inseguros. La legalidad de la práctica del aborto sin restricción causas está vigente en CubaGuyana y Puerto Rico. En el resto de países existen restricciones en distinto grado.
Opinion: Opino que el aborto clandestino se debe erradicar de lleno en nuestro país y en los otros, el hecho de como hacer es donde se arman controversias.
El acoso escolar
 (también conocido como hostigamiento escolarmatonaje escolarmatoneo escolar o por su término inglésbullying) es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado. Estadísticamente, el tipo de violencia dominante es el emocional y se da mayoritariamente en el aula y patio de los centros escolares. Los protagonistas de los casos de acoso escolar suelen ser niños y niñas en proceso de entrada en la adolescencia(12-14 años), siendo ligeramente mayor el porcentaje de niñas en el perfil de víctimas.

El acoso escolar es una forma característica y extrema de violencia escolar.
El acoso escolar es una especie de tortura, metódica y sistemática, en la que el agresor sume a la víctima, a menudo con el silencio, la indiferencia o la complicidad de otros compañeros.


Este tipo de violencia escolar se caracteriza, por tanto, por una reiteración encaminada a conseguir la intimidación de la víctima, implicando un abuso de poder en tanto que es ejercida por un agresor más fuerte (ya sea esta fortaleza real o percibida subjetivamente) que aquella. El sujeto maltratado queda, así, expuesto física y emocionalmente ante el sujeto maltratador, generándose como consecuencia una serie de secuelas psicológicas (aunque estas no formen parte del diagnóstico); es común que el acosado viva aterrorizado con la idea de asistir a la escuela y que se muestre muy nervioso, triste y solitario en su vida cotidiana. En algunos casos, la dureza de la situación puede acarrear pensamientos sobre el suicidio e incluso su materialización, consecuencias propias del hostigamiento hacia las personas sin limitación de edad.

Objetivos y evolución de los casos de acoso escolar

El objetivo de la práctica del acoso escolar es intimidar, apocar, reducir, someter, aplanar, amedrentar y consumir, emocional e intelectualmente, a la víctima, con vistas a obtener algún resultado favorable para quienes acosan o satisfacer una necesidad imperiosa de dominar, someter, agredir, y destruir a los demás que pueden presentar los acosadores como un patrón predominante de relación social con los demás.
En ocasiones, el niño que desarrolla conductas de hostigamiento hacia otros busca, mediante el método de «ensayo-error», obtener el reconocimiento y la atención de los demás, de los que carece, llegando a aprender un modelo de relación basado en la exclusión y el menosprecio de otros.
Con mucha frecuencia el niño o niña que acosa a otro compañero suele estar rodeado muy rápidamente de una banda o grupo de acosadores que se suman de manera unánime ygregaria al comportamiento de hostigamiento contra la víctima. Ello es debido a la falta de una autoridad exterior (por ejemplo, un profesor, un familiar, etc.) que imponga límites a este tipo de conductas, proyectando el acosador principal una imagen de líder sobre el resto de sus iguales seguidores.
A menudo la violencia encuentra una forma de canalizarse socialmente, materializándose en un mecanismo conocido de regulación de grupos en crisis: el mecanismo del chivo expiatorio. Destruir al que no es seguidor, al que se resiste, al diferente, al que sobresale académicamente, al imbuido de férreos principios morales, etc.

Tipos de acoso escolar

Los profesores Iñaki Piñuel y Zabala y Araceli Oñate han descrito hasta 8 modalidades de acoso escolar, con la siguiente incidencia entre las víctimas:2
  1. Bloqueo social (29,3%)
  2. Hostigamiento (20,9%)
  3. Manipulación (19,9%)
  4. Coacciones (17,4%)
  5. Exclusión social (16,0%)
  6. Intimidación (14,2%)
  7. Agresiones (13,0%)
  8. Amenazas (9,1%)

Bloqueo social

Agrupa las acciones de acoso escolar que buscan bloquear socialmente a la víctima. Todas ellas buscan el aislamiento social y su marginación impuesta por estas conductas de bloqueo.
Son ejemplos las prohibiciones de jugar en un grupo, de hablar o comunicar con otros, o de que nadie hable o se relacione con él, pues son indicadores que apuntan un intento por parte de otros de quebrar la red social de apoyos del niño.
Se incluye dentro de este grupo de acciones el meterse con la víctima para hacerle llorar. Esta conducta busca presentar al niño socialmente, entre el grupo de iguales, como alguien flojo, indigno, débil, indefenso, estúpido, llorica, etc. El hacer llorar al niño desencadena socialmente en su entorno un fenómeno de estigmatización secundaria conocido como mecanismo de chivo expiatorio. De todas las modalidades de acoso escolar es la más difícil de combatir en la medida que es una actuación muy frecuentemente invisible y que no deja huella. El propio niño no identifica más que el hecho de que nadie le habla o de que nadie quiere estar con él o de que los demás le excluyen sistemáticamente de los juegos.

Hostigamiento

Agrupa aquellas conductas de acoso escolar que consisten en acciones de hostigamiento y acoso psicológico que manifiestan desprecio, falta de respeto y desconsideración por la dignidad del niño. El desprecio, el odio, la ridiculización, la burla, el menosprecio, los motes, la crueldad, la manifestación gestual del desprecio, la imitación burlesca son los indicadores de esta escala.

Manipulación social

Agrupa aquellas conductas de acoso escolar que pretenden distorsionar la imagen social del niño y “envenenar” a otros contra él. Con ellas se trata de presentar una imagen negativa, distorsionada y cargada negativamente de la víctima. Se cargan las tintas contra todo cuanto hace o dice la víctima, o contra todo lo que no ha dicho ni ha hecho. No importa lo que haga, todo es utilizado y sirve para inducir el rechazo de otros. A causa de esta manipulación de la imagen social de la víctima acosada, muchos otros niños se suman al grupo de acoso de manera involuntaria, percibiendo que el acosado merece el acoso que recibe, incurriendo en un mecanismo denominado “error básico de atribución”.

Coacción

Agrupa aquellas conductas de acoso escolar que pretenden que la víctima realice acciones contra su voluntad. Mediante estas conductas quienes acosan al niño pretenden ejercer un dominio y un sometimiento total de su voluntad.
El que la víctima haga esas cosas contra su voluntad proporciona a los que fuerzan o tuercen esa voluntad diferentes beneficios, pero sobre todo poder social. Los que acosan son percibidos como poderosos, sobre todo, por los demás que presencian el doblegamiento de la víctima. Con frecuencia las coacciones implican que el niño sea víctima de vejaciones, abusos o conductas sexuales no deseadas que debe silenciar por miedo a las represalias sobre sí o sobre sus hermanos.

Exclusión social

Agrupa las conductas de acoso escolar que buscan excluir de la participación al niño acosado. El “tú no”, es el centro de estas conductas con las que el grupo que acosa segrega socialmente al niño. Al ningunearlo, tratarlo como si no existiera, aislarlo, impedir su expresión, impedir su participación en juegos, se produce el vacío social en su entorno.

Intimidación

Agrupa aquellas conductas de acoso escolar que persiguen amilanar, amedrentar, apocar o consumir emocionalmente al niño mediante una acción intimidatoria. Con ellas quienes acosan buscan inducir el miedo en el niño. Sus indicadores son acciones de intimidación, amenaza, hostigamiento físico intimidatorio, acoso a la salida del centro escolar.

Amenaza a la integridad

Agrupa las conductas de acoso escolar que buscan amilanar mediante las amenazas contra la integridad física del niño o de su familia, o mediante la extorsión.

Causas

El agresor: características psicológicas y entorno familiar

Aunque el acosador escolar no tiene por qué padecer ninguna enfermedad mental o trastorno de la personalidad grave, presenta normalmente algún tipo de psicopatología. Fundamentalmente, presenta ausencia de empatía y algún tipo de distorsión cognitiva.
La carencia de empatía explica su incapacidad para ponerse en el lugar del acosado y ser insensible al sufrimiento de este.
La presencia de distorsiones cognitivas tienen que ver con el hecho de que su interpretación de la realidad suele eludir la evidencia de los hechos y suele comportar una delegación de responsabilidades en otras personas. Así, normalmente responsabiliza de su acción acosadora a la víctima, que le habría molestado o desafiado previamente, con lo que no refleja ningún tipo de remordimiento respecto de su conducta (los datos indican que, aproximadamente, un 70% de los acosadores responden a este perfil).
La psicología actual, por otra parte, identifica en los acosadores escolares la existencia probable de una educación familiar permisiva que les puede haber llevado a no interiorizar suficientemente bien el principio de realidad: los derechos de uno deben armonizarse con los de los demás. La consecuencia es la dificultad para ponerse en el lugar del otro por una carencia de altruismo vinculada a un ego que crece a costa de los demás, meros instrumentos a su servicio, y que tiene un umbral de frustración muy bajo. Algunos autores denominan a este tipo de niño como niño tirano.
El niño mal educado en la familia probablemente reproducirá en la escuela los hábitos adquiridos. Ni respetará, ni empatizará con los profesores, ni con sus compañeros. Sus frustraciones quizá le lleven a elegir un cabeza de turco. A menudo será aquel compañero que le haga patentes sus limitaciones y carencias, o que, simplemente, le parezca vulnerable.3

El entorno escolar

Se puede dar el caso de que la ausencia en clase (o, en general, en el centro educativo) de un clima adecuado de convivencia pueda favorecer la aparición del acoso escolar. La responsabilidad al respecto oscila entre la figura de unos profesores que no han recibido una formación específica en cuestiones de intermediación en situaciones escolares conflictiva, y la disminución de su perfil de autoridad dentro de la sociedad actual.

La televisión

El mensaje implícito de determinados programas televisivos de consumo frecuente entre adolescentes que exponen un modelo de proyecto vital que busca la aspiración a todo sin renunciar a nada para conseguirlo, siempre y cuando eso no signifique esforzarse o grandes trabajos, constituye otro factor de riesgo para determinados individuos.
Los expertos han llegado también a la conclusión de que la violencia en los medios de comunicación tiene efectos sobre la violencia real, sobre todo entre niños.[cita requerida] Se discute, no obstante, el tipo de efectos y su grado: si se da una imitación indiscriminada, si se da un efecto insensibilizador, si se crea una imagen de la realidad en la que se hiperboliza la incidencia de la violencia, etc.
En conclusión la televisión con alto riesgo de violencia afecta a los niños, en el sentido de querer y tratar ser como ellos ( tipos de modelo prototipo).
Opinión Personal: Opino que se debe detener el acoso escolar, para hacer de esta una mejor sociedad.
La homosexualidad (del griego ὁμοhomo «igual», y del latín sexus «sexo») es una orientación sexual que se define como la interacción o atracción sexual, afectivaemocional y sentimental hacia individuos del mismo sexo.1 Etimológicamente, la palabra homosexual es un híbrido del griego homós (que en realidad significa «igual» y no, como podría creerse, derivado del sustantivo latino homo, «hombre») y del adjetivo latino sexualis, lo que sugiere una relación sentimental y sexual entre personas del mismo sexo, incluido el lesbianismo.2
A pesar de que el término gay (que en inglés anticuado significa «alegre») suele emplearse para referirse a los hombres homosexuales y el término lesbiana para referirse a las mujeres homosexuales, gay es un adjetivo o sustantivo que identifica a las personas homosexuales sin importar su género. Desde 1973, la comunidad científica internacional considera que la homosexualidad no es una enfermedad. Sin embargo, la situación legal y social de la gente que se autodenomina homosexual varía mucho de un país a otro y frecuentemente es objeto de polémicas.
El término homosexual fue empleado por primera vez en 1869 por Karl-Maria Kertbeny,3 4 pero fue el libro Psychopathia Sexualis de Richard Freiherr von Krafft-Ebing el que popularizó el concepto en 1886.4 Desde entonces, la homosexualidad se ha convertido en objeto de intenso debate y estudio: inicialmente se catalogó como una enfermedadpatología o trastorno que había que curar, pero actualmente se entiende como parte integral necesaria para comprender la biologíagenéticahistoria,políticapsicología y variaciones culturales de las identidades y prácticas sexuales de los seres humanos.


Terminología

Actualmente, el anglicismo gay se refiere en singular o plural a individuos homosexuales; ha venido a sustituir términos castellanos en su totalidad malsonantes u ofensivos (vg. culero, invertido, maricón, puto, sodomita, etc.). Muchos de los conceptos relativos a la orientación sexual (heterosexualidad, homosexualidad, bisexualidadtransexualidad, etc.) se confunden a veces entre sí, sobre todo por falta de información y por exceso de prejuicios.
La homosexualidad femenina se llama también lesbianismo o lesbianidad (calidad de lesbiana). Los adjetivos correspondientes son lésbico(s) y lésbica(s). Este término proviene de la isla de Lesbos en Grecia y de la poetisa Safo, a quien sus poemas apasionados, dedicados a sus amigas, y la vida rodeada de otras mujeres le valió la reputación de homosexual.

La terminación -ismo se considera a veces como peyorativa, tal como sucede con la palabra homosexualismo. Este sufijo tiene numerosas definiciones, que van desde «partidario de...» hasta «enfermedad de...», como en el caso de gigantismo. Por ello, su uso definiría la idea de que el colectivo homosexual tendiese a la promoción de sus conductas, o incluso de que la condición homosexual debiera entenderse como una deficiencia mental. Al irse apartando la sociedad de la creencia de que la homosexualidad es una enfermedad, se fue imponiendo el término homosexualidad, ya que la terminación -idad únicamente implica «calidad de...».5 Actualmente, el diccionario de la Real Academia Española sólo recoge esta última.6
Aunque hoy se emplea de forma generalizada, es oportuno reseñar que la existencia de la categoría homosexual en sí misma, aplicada a personas, es objeto de contestación desde diferentes puntos ideológicos.Ya que algunas corrientes niegan que la orientación sexual de una persona la defina en modo alguno.
La palabra homosexualidad fue creada en 1869 por Karl Maria Kertbeny en un panfleto anónimo que apoyaba la revocación de las leyes contra la «sodomía» en Prusia.7 8 Fue incluida en Psychopathia Sexualis (1886), un estudio de Richard von Krafft-Ebing acerca de lo que en esa época se consideraba una desviación sexual.

OPINIÓN PERSONAL: en conclucion yo creo que la homosexualidad debe ser aceptada y no discriminada.
FIN